18/08/2026
¿Alguna vez pensaste cuánto influye el espacio en tu manera de trabajar?
Antes de empezar mi día necesito preparar el lugar: abrir las cortinas y dejar entrar la luz natural, encender un aroma, una vela, poner música… pequeños gestos que me ayudan a cambiar el ritmo y entrar en modo creativo.
Y no es solamente una cuestión de gustos.
La luz, los sonidos, los aromas, los colores, los materiales y la manera en que está organizado un espacio pueden influir en nuestra concentración, nuestro estado de ánimo y nuestra creatividad.
Por eso, cuando diseño una oficina o un espacio de trabajo, no pienso solamente en que sea lindo y funcional.
Me pregunto:
¿Qué queremos que suceda en las personas que trabajan acá?
¿Concentración?
¿Creatividad?
¿Inspiración?
¿Calma?
¿Interacción?
Porque el espacio de trabajo también puede convertirse en una herramienta para ayudarnos a sentirnos y trabajar mejor.
Y a veces, pequeños cambios pueden transformar por completo nuestra experiencia cotidiana. ✨