06/11/2020
En estos tiempos cuando se acerca Navidad, vemos cómo la razón principal de ser de esta Magna Festividad es opacada por costumbres extranjeras. El nacimiento de Nuestro Señor es toda la alegría que puede festejar un Católico, sin embargo empiezan a aparecer los venados con la nariz roja, los duendes, los muñecos de nieve y otras tantas imágenes que no tienen nada que ver con nuestras creencias y con la época.
Me gusta rescatar el verdadero mensaje de la Navidad, honrar a Nuestra Señora Santísima, a San José, pedirle compañía a aquel Árcangel anunciador San Gabriel y sobre todo adorar a Dios hecho hombre en su natividad.
Que las costumbres y personajes ficticios no adornen nuestros hogares, sino aquellos que realmente nos escuchan e interceden por nosotros.