13/06/2026
El diseño de esta pieza nace de una exploración honesta de la forma, donde la geometría elemental es el punto de partida para transformar lo masivo en algo funcional. Todo comienza con la voluntad de cuestionar la integridad de un sólido; al dividir un cilindro perfecto por la mitad, no solo estamos alterando su volumen, sino que estamos generando una nueva sintaxis espacial. Es un ejercicio de sustracción y recomposición, donde al desplazar estas piezas hacia los extremos, la estructura adquiere un ritmo propio, una tensión constructiva que es intrínsecamente brutalista en su sinceridad.
La incorporación del vidrio, por otro lado, no es un mero accesorio; actúa como un puente ligero que flota sobre la contundencia de las bases. Es este contraste la pesadez mineral del concreto frente a la transparencia etérea del vidrio lo que define el carácter de la mesa.