18/10/2026
Hay personas que contestan “sí” y ya.
Y otras que, antes de responder, levantan la vista del móvil y miran alrededor.
La mesa.
El sofá.
La entrada.
Recogen cuatro cosas, llevan otras a una habitación y cierran la puerta.
No porque esperen tener una casa perfecta para recibir a nadie.
Es simplemente esa incomodidad de pensar: “No quiero que la vea así.”
Y quizá una parte de querer tener la casa ordenada sea precisamente esa:
que alguien aparezca sin avisar y no tengas que empezar a recoger antes de abrirle.
Si te dijeran ahora mismo “llego en 10 minutos”, ¿qué sería lo primero que recogerías?