19/05/2026
"¿Aquí hornean?” "¡¿Los preparan aquí?!”… son de las preguntan que más nos hacen cada que alguien nos conoce por primera vez. Y la verdad nos encanta responder con orgullo que si, que todo se prepara aquí desde cero.
Y es que la verdad Oz no tendría sentido para nosotros si no fuese así. No tendría nada especial. No tendría alma. No sabría igual.
Detrás de cada rebanada de pastel que servimos en un plato de peltre o de cada rebanada que llega hasta tu casa en un domo desechable, hay muchas horas de magia 🪄 que se fueron juntando, se necesitaron mínimo seis manos cálidas que abrazaran cada proceso en la cocina de Oz, que pesaran la mantequilla, que incorporaran aire a las claras, que mezclaran de forma envolvente, que hornearan contando los minutos para una cocción perfecta, que batieran el betún a velocidad 3, que cubrieran el pastel con chocolate, que lavaran cada utensilio una y otra vez para volver a utilizarlo, que sellaran una bolsa, que te sirvieran el postre, etc. Cada cosa tuvo su espacio y su momento y cada cosa fue necesaria para obtener esa preciada textura y ese sabor único.
Pareciera que nos enrolláramos mucho, pero es que Oz no sería lo mismo si no fuese así, no nos haría igual de felices y tampoco a ustedes ❤️