24/10/2025
🍂🥟 La receta que viajó con el viento de Zacapu 🥟🍂
Dicen que las recetas viajan, como los recuerdos. La de nuestras empanadas nació hace generaciones, en las manos de mi bisabuela, Ruperta, conocida como Doña Rupe, quien horneaba fruta de horno y vendía afuera del cine Princesa, en la plaza de Zacapu. Mi mamá, apenas una niña, aprendió a leer el fuego y a medir el azúcar sin balanza, solo con el alma, después en libras, pero siempre con el cuidado y la atención de quien cuida a un recién nacido. Pasó madrugadas entre harina y brasas. Vio nacer algo más que un pan: una manera de cuidar. Aprendió a distinguir cuando la masa estaba viva y cuando el horno de leña respiraba. Era su manera de entender el mundo: con las manos llenas de harina y el corazón atento al calor del pan. Aprendió a decir “te quiero” con el aroma del amasijo.
Hoy, esa herencia vive en Yomi Yomi. Cada empanada guarda un poco de esa historia. Guarda el polvo dorado del recuerdo, el secreto familiar que se amasa con paciencia y cariño, y el toque místico que hace que el tiempo sepa a infancia. Hoy las empanadas de calabaza regresan, pero con el toque de la nueva generación. El mismo cuidado, un nuevo encanto. Seguimos honrando esa magia que viajó con el viento de Zacapu, porque cada sabor tiene su linaje, y cada miga cuenta una historia que se resiste a olvidarse.
Aquí no solo horneamos. Aquí honramos e invocamos memorias. La de mi bisabuela, la de mi abuela y la de mi querida madre. ⏳✨