05/11/2024
Las técnicas terapéuticas con frecuencias eléctricas y sónicas es el gran terreno olvidado en la medicina.
En 1920 Alexander Gurwitsch Biólogo y médico Ruso, fue el primer científico en hablar del los campos morfogenéticos, también fue el descubridor del biofotón.
Esto abrió un campo de investigación y aplicación terapéutica de corrientes de baja frecuencias con extraordinaris resultados, la segunda guerra mundial sepultó todo este conocimiento, luego vino el aislamiento total de Europa del Este, y occidente pasó más de 40 años sin conocer lo que pasaba detrás de la cortina de hierro (el tristemente famoso muro de Berlín), el único científico que se conoció en esa época, que también aplicaba estas corrientes terapéutica fue Royal Raimond Rife, en los EEUU, este científico que construyó el primer microscopio con el que se vio por primera ves una estructura viral, trató exitosammente a varios pacientes con cáncer, pero sufrió la persecución del establishment, ya controlado por la industria farmacéutica, su laboratorio y sus aparatos fueron quemados y no se le permitió volver a ejercer la medicina, la frustración lo llevó a Bahamas donde murió alcohólico.
Obviamente las terapias con frecuencias tienen un efecto superior al efecto de los químicos puesto que está antes del territorio orgánico en la jerarquía de la estructura humana. Pero la supremacía química impuesta por la élite mundial gobernante ha impedido que el público en general se haya informado al respecto el objetivo, por supuesto, es que sólo consumamos sus productos.
El uso que hacemos de los fonemas y mantras en los Campos Cuánticos Curativos ejerce un efecto directo en los campos sutiles que sostienen la vida celular, hemos visto que con la repetición sostenida de todos los presentes de los fonemas, modificamos ostensiblemente los síntomas y la enfermedad de los voluntarios que pasan a la sanación.
El desconocimiento de estas técnicas hace que la mayoría de las personas no le de su real importancia a estas maravillosas y efectivas herramientas. Pero las personas comprometidas con su curación que lo hacen parte de su rutina logran extraordinarios resultados.
A.E.G.M.