16/01/2026
Los hidrolatos, también conocidos como aguas florales o hidrosoles, son el producto acuoso resultante de la destilación por arrastre de v***r de plantas aromáticas. Este delicado método confiere al hidrolato un perfil aromático complejo y propiedades beneficiosas, siendo un ingrediente de elección en la cosmética natural y de alta tolerancia para tonificar, refrescar y equilibrar la piel.
En la dermocosmética contemporánea, los hidrolatos se valoran por su sinergia con la fisiología cutánea, ofreciendo una acción activa con una extraordinaria suavidad. Su naturaleza acuosa y su baja concentración en compuestos potencialmente irritantes los hacen idóneos para todo tipo de pieles, incluso las más sensibles o reactivas. Incorporarlos a la rutina de cuidado facial, ya sea como tónico, fijador de maquillaje o base para mascarillas, representa una aproximación eficaz y sensorialmente placentera a los principios activos de la botánica, respetando el equilibrio natural de la epidermis.