29/05/2026
Crónicas de un día inolvidable.
Despertador a las 6 AM. Y sonó sin que hubiera pegado un ojo.
Nervios, ansiedad, ilusión.
Dejar las viandas listas, vestir a Helenita y replantear mi look porque el outfit que tenía previsto tenía un pequeño problema. Improvisar.
Un café bien cargado mientras Lo**ta me maquillaba. Y nos fuimos.
Cómo cambia la ecuación cuando tu hijo mayor maneja y lleva a sus hermanas al colegio.
Llegamos al salón y todavía quedaban detalles: acomodar objetos y plantas prestadas, ubicar los globos de helio que no podían desinflarse, terminar de darle forma a todo eso que durante meses imaginamos.
Y entonces empezaron a llegar sponsors, speakers y acreditados.
Y desde ahí entré en una especie de limbo. No paramos un segundo, pero tampoco dejamos de disfrutar.
Fue un día inolvidable. Inmenso. Mucho más de lo que habíamos imaginado.
Nunca recibí tanto reconocimiento junto. Tantos gracias. Tanto cariño de personas conocidas y también de muchas que no conocía.
Fue ENORME lo que logramos desde el amor, el trabajo y la entrega que le pusimos.
Lo soñamos así. Lo deseamos así. Pero sinceramente no imaginamos que iba a salir tan bien.
Los cinco speakers invitados la rompieron (cada uno tendrá su propio posteo), la comida estuvo espectacular, el salón acompañó perfecto, los sponsors nos apoyaron de una manera increíble, las marcas enviaron regalos hermosos para los sorteos y, por sobre todo, la gente que confió, que vino, que se conectó, que participó y que fue tan amorosa y agradecida.
Si tuviera que describirlo, diría que fue una mezcla entre correr una maratón de 42 kilómetros, atravesar un parto con 24 horas de contracciones y vivir una fiesta de casamiento de 12 horas.
Con eso creo que pueden imaginar la intensidad de emociones que vivimos.
Y sigo flotando. Aunque hoy ya tuve que volver a mi vida real.
Gracias inmensas a todos los que fueron parte. Lo que pasó ayer va a quedar para siempre en mi corazón. 🤍