14/09/2026
🧂El Salero No Es El Único Culpable
Cuando pensamos en el exceso de sal, probablemente lo primero que imaginamos es el salero.
Pero el sodio puede estar presente en muchos alimentos que consumimos habitualmente, incluso en aquellos que no percibimos como particularmente salados.
Panes, fiambres, quesos, snacks, salsas, caldos, comidas listas y otros productos procesados pueden aportar cantidades importantes de sodio.
Y acá hay algo importante: el sodio no es “malo” por sí mismo. Es un mineral esencial para nuestro organismo. El problema está en consumirlo en exceso de manera sostenida.
La OMS recomienda que los adultos consuman menos de 2.000 mg de sodio al día, equivalentes a menos de 5 g de sal.
Por eso, quizás no se trata de tenerle miedo a la sal en sí, sino de ser más conscientes de dónde viene el sodio que consumimos.
🔎 Mirá las etiquetas y compará productos.
🥦 Priorizá alimentos frescos o mínimamente procesados.
🌿 Usá hierbas, especias, limón o vinagre para aportar más sabor.
🍳 Cociná en casa cuando puedas.
🥫 Cuando elijas productos envasados, buscá alternativas con menor contenido de sodio.
Porque comer mejor significa aprender a tomar mejores decisiones, una y otra vez.
Y al final, como siempre decimos en PQC:
Pequeñas decisiones hoy, grandes pasos mañana. 💚
📌 Guardá este post para volver a consultarlo cuando hagas las compras.
Y compartilo con alguien que todavía piensa que todo el sodio viene del salero.
Hasta la próxima!