14/12/2025
Todos estamos llamados a ser santos, siguiendo a Dios, haciendo su voluntad, no por sumisos, sino porque nos sabemos plenamente amados por Dios de manera incondicional, hagamos lo que hagamos su amor no cambia y permanece eternamente, por eso confiamos tanto en Dios, que buscamos su voluntad, más que la nuestra. La buscamos por medio de nuestra entrega en cada acción, pensamiento o preocupación, la buscamos por medio de los sacramentos de la Iglesia y en Comunidad, por medio de la búsqueda de la unión con Dios cada vez más íntima, comenzando quizás por un sentir pero avanzando hacia una relación inseparable aun en el silencio, la soledad, las dudas y en medio de las situaciones mas adversas y difíciles. Llenos de Espíritu Santo, sus dones y carismas, lo sintamos o no (sequedad) la Gracia esta presente porque nada de lo que Dios no pide nada sin antes dar la gracia necesaria para que lo podamos vivir; y quien confía en Dios lo sabe, sabe que tendrá lo necesario. De ahí la alegría, de quien busca hacer la voluntad de Dios.