18/02/2026
Hay cosas que no se apuran.
Este plato fue hecho a mano, respetando la forma natural de la madera, dejando que la veta marcara el camino. Cada curva fue trabajada con paciencia, entendiendo que la madera no se fuerza: se escucha.
El año pasado guardé muchas cosas. Guardé ideas, procesos y también silencio. No siempre es fácil sostener un proyecto cuando se hace todo y de todo desde crear, producir, vender, estar presente… y al mismo tiempo atravesar procesos personales y laborales que te cambian el ritmo.
Pero volver a trabajar la madera es volver a mí.
Este plato no es solo un objeto. Es tiempo, es pausa, es volver a confiar en mis manos. Es entender que no tengo que competir con la velocidad del mundo, sino crear desde mi propio pulso.
Gracias por seguir aquí.
Si valoras lo hecho a mano, el trabajo honesto y las piezas con historia, te invito a acompañarme en esta nueva etapa.
Estoy retomando. Más consciente. Más real.