13/09/2026
✨ Mi historia y mi agradecimiento✨
Hoy quiero compartir una parte de mi historia con ustedes, quienes han sido parte de Ilummi Velas y Candelas.
Gracias a cada persona que ha confiado, comprado, apoyado y acompañado esta página en los momentos buenos y en los difíciles. Su apoyo ha sido una luz constante en mi camino, tan constante como las velas que hago con tanto amor.
En junio viví uno de los momentos más difíciles: sufrí una caída que me dejó semanas en cama, tratando de recuperarme. Citas médicas a diario. Fue un momento de mucho miedo e incertidumbre.
A partir de ahí, mi cuerpo empezó a hablarme de una forma que no entendía. Palpitaciones que aparecían sin aviso, un agotamiento profundo hasta con las tareas más simples, como si hubiera corrido una maratón sin haberme movido. Días en los que no podía estar mucho tiempo de pie, pero tampoco mucho tiempo sentada. Caminar de más o cargar peso, comer o bañarme me descompensaba. Mi cuerpo me pedía un ritmo que yo no conocía.
Después de un proceso de estudios y consultas, llegó el diagnóstico: DISAUTONOMIA , una condición que afecta el sistema nervioso autónomo, el "piloto automático" del cuerpo que regula cosas tan básicas como el ritmo cardíaco, la presión, la digestión y la energía.
A partir de ese momento, tuve que aprender a escuchar mi cuerpo de una forma distinta. A parar cuando antes hubiera seguido. A celebrar los días buenos sin dar por sentado que se repetirían al día siguiente.
Durante este proceso, no he estado sola.
He contado con el amor de mi familia y de mis amigos más cercanos, quienes se han convertido en mi fuerza cuando el cuerpo no responde y en mi calma cuando el miedo aparece.
También hubo cambios importantes en Ilummi.
Mi energía ya no es la misma de antes, y eso significó adaptar tiempos, ritmos y formas de trabajar. No ha sido fácil, pero cada vela que sigo creando es un recordatorio de que este proyecto sigue vivo, igual que yo.
A pesar de todo, sigo aquí, recibiendo pedidos y trabajando con la misma alegría de siempre. Cada vela que sale de mis manos lleva un pedacito de esa alegría, porque mi misión en Ilummi siempre ha sido la misma: llevar luz a quien la necesita, sin importar el camino que yo esté atravesando.
Actualmente sigo aprendiendo a convivir con esta condición: hay días de más energía y días en los que simplemente hay que parar y cuidarme. Y está bien. He comprendido que la fortaleza no siempre se ve en lo grande, sino en la constancia silenciosa de seguir encendiendo luz, aunque sea poco a poco.
Si en este momento pudieran ayudarme compartiendo esta página o recomendando mi trabajo a alguien que conozcan, significaría muchísimo para mí. Cada compartido, cada recomendación, es una forma de mantener esta luz encendida.
💛 Cuiden y valoren su salud.
No esperen a que algo cambie su vida para empezar a hacerlo. Escuchen a su cuerpo, abrácense con paciencia y agradezcan cada día que se despierten con energía.
Gracias por seguir aquí, por seguir eligiendo Ilummi y por ser parte de esta luz que seguimos manteniendo encendida.