Crear y obsequiar arte, hecho con las manos, es un don que recibimos desde hace dos generaciones. Mi abuela, Rosa Bravo, nos dejó una lección de vida, a través de las manualidades:
“Las manos hablan lo que guarda el corazón, y son las manos las que te llevarán a crear sueños para ti y para los demás”. Mi madre, Sylvia Dávila, no solo cumplió con el precepto de mi abuela, sino que además plantó en
mí la semilla de que, hacer lo que amas jamás será un trabajo sacrificado. Ahora, tras medio siglo de la fundación de , seguimos compartiendo con todos ustedes nuestro preciado legado familiar, construido en base a la entrega y dedicación apasionada al arte de crear con nuestras propias manos, sin importar la edad ni el momento.
¡Gracias mamá y abuela por cultivar, en mi corazón, el amor por las manualidades!
-Sylvia Negrete Dávila-