03/12/2025
Durante el proceso , cada pequeño gesto ha contribuido a dar sentido al conjunto.
Transformar un espacio no es solo cuestión de estética, sino de empatía, funcionalidad y detalle.
-Instalamos una ventana vinilada entre salas, que permite el paso de la luz sin renunciar a la intimidad. Una solución sutil que une sin exponer.
-Para optimizar el uso cotidiano, diseñamos dos muebles de madera a medida, pensados para ofrecer almacenamiento sin perder calidez.
-A lo largo de la sala, socas de madera actúan como mesas auxiliares, reforzando esa atmósfera cercana que buscábamos desde el inicio.
-Las tiras viniladas en las puertas correderas no solo decoran: orientan, informan, y ayudan a entender cómo moverse dentro del espacio.
-Sobre las mesas auxiliares, pequeñas lámparas acompañan la espera con una luz suave, acogedora, que invita a parar.
-Pensando en la comodidad de pacientes y acompañantes, repartimos enchufes por toda la sala, porque a veces una espera larga necesita conexión.
-El escritorio, realizado en madera de pino y laminado blanco, aporta serenidad visual y funcionalidad a partes iguales.
-Y las paredes revestidas con vinilos verticales ayudan a dar continuidad al lenguaje visual del espacio, decorando sin abrumar.
-También creamos un panel informativo a medida, para que cada persona pueda estar al día de las novedades del hospital.
-Y como cierre, colocamos con cariño la placa Domum, que identifica el espacio como parte de algo más grande: un entorno diseñado para cuidar.