22/05/2026
Hay fachadas que no solo reflejan la luz: parecen cambiar con ella.
En el MAAT, la superficie cerámica transforma el edificio a lo largo del día, captando tonos, brillos y sombras distintas según cómo incide el sol.
Y ahí aparece una idea interesante para cualquier espacio: antes de añadir más luz, piensa en qué materiales pueden ayudar a multiplicarla.
Porque a veces el ambiente no depende de iluminar más, sino de saber reflejar mejor.