21/09/2026
¿Te acuerdas de las barras de hierro de la entrada?
No tenía presupuesto para el cartel que quería, así que tiré de lo que tenía a mano: ramas y telas. No era lo que había soñado, pero la entrada pasó de fría a tener personalidad propia.
Lo que aprendí: casi siempre hay una solución que no cuesta lo que crees. Solo hay que mirar el espacio con otros ojos.
Eso es justo lo que hago ahora con otros negocios. Si tu entrada o tu escaparate tienen algo que no sabes cómo resolver, ¿nos escribimos?