19/11/2024
Siento que te debo una explicación…
Llevo tanto tiempo sin publicar que no sé ni por dónde empezar. Pero vamos a intentarlo.
Hace años me lancé al mundo del emprendimiento con la ilusión de poder gestionar mi tiempo y estar más presente con mis hijos (¡ilusa de mí!). Pero este año lo logré de verdad. Sabía que el negocio corría riesgos, pero decidí disfrutar las vacaciones con ellos al máximo. Primero, en una camper por el País Vasco (donde hasta hice panes y pizzas, te hablé de eso en la newsletter). Luego viajamos a los Alpes Austriacos, un paraíso de paisajes de cuento. Ahí, la dueña del alojamiento nos traía croissants recién hechos de una panadería local. No sabía si emocionarme más por su sabor o por las vistas de montañas y vacas pastando bajo nuestra ventana ❤️
Volví a casa llena de energía y ganas de crear, pero la realidad me frenó en seco. Por fin tuve cita médica por mi fascitis plantar que empeoró muchísimo este año y me recomendaron una dieta estricta: cero gluten, lácteos, azúcar, carnes rojas...
Lo intenté, pero la experiencia de hacer pan sin gluten fue dura. Después de varios intentos fallidos y hogazas tristes, me rendí... Dejé de comer pan por completo, aunque seguí haciendo panes de masa madre para mi familia. Te confieso que hacer panes que no puedes disfrutar cambia algo emocionalmente en el proceso 😳
Tras meses sin mejoras con la dieta, sigo buscando la raíz de mi problema, aunque ahora me permito, de vez en cuando, una rebanada de mi pan de masa madre. Por ahora, parece que no me hace daño, pero sigo esperando una revisión médica para aclarar dudas...
Quiero agradecer de corazón a tod@s los que me escribisteis para saber cómo estaba. Me habéis hecho sentir que, aunque esté callada, este rinconcito tiene vida.
Mi situación es realmente una chorrada y no se compara en absoluto con el dolor que están atravesando otras personas con otros problemas “de verdad” y cuáles necesitan nuestro apoyo y ayuda...
Pronto volveré con recetas e historias alrededor del pan, porque al final son estas pequeñas cosas las que nos ayudan a reconectar con los demás y con nosotros mismos. ¡Gracias por estar aquí!