13/06/2026
Grazalema: 2012, 2015 y 2026. Evolución de un proceso indómito.
Hoy os muestro el desarrollo de mi proceso creativo a lo largo de 14 años de batallas frente a la tela. Toda mi evolución se sostiene sobre una obsesión principal: la resolución de la obra en un tiempo muy corto. Para conseguir esa inmediatez y capturar la primera intención sin filtros, me impuse cuatro reglas de hierro:
1ª Regla: Prohibido el óleo. Su secado lento relaja la mente y permite la rectificación posterior. Yo buscaba el peligro del trazo irreversible, la descarga neuromotora que no admite arrepentimiento.
2ª Regla: Prohibido pintar sentado. Si te sientas, pierdes la perspectiva. El cuerpo se apaga y el trazo pierde la soltura y la energía física que exige el gran formato.
3ª Regla: Dominar la acuarela. Una técnica implacable que te obliga a ser rápido en la ejecución y a desestimar cualquier corrección.
4ª Regla: Buscar la hibridación. El objetivo final era fusionar la espontaneidad y transparencia de la acuarela con la fuerza y el relieve matérico del óleo.
Hoy en día, cuando la gente observa mis obras actuales, surgen las discrepancias. Algunos me preguntan si empiezo con acuarela por las transparencias y termino con óleo por los empastes .La realidad es que trabajo exclusivamente con acrílico sobre madera imprimada. Las obras se ejecutan en sesiones límite de 3 o 4 horas. En mi caja de herramientas conviven pinceles específicos de acuarela con pinceles sintéticos de óleo, grafito, bolígrafo Bic negro y rotuladores acrílicos. He eliminado casi por completo la espátula para perfilar: prefiero que el trazo sea orgánico y responda únicamente a la presión directa de mi muñeca.
En las imágenes a continuación podéis ver este viaje a la intemperie a través de un mismo escenario:
Grazalema 2012: Acrílico sobre lienzo. Sin premio. Una obra muy criticada en su momento por la falta de integración y la aduana rígida entre sus partes. El inicio del camino.
Grazalema 2015: Acuarela. 1º Premio. El punto de inflexión donde decidí abandonar la acuarela como técnica pura para empezar a inyectar su lógica líquida dentro del acrílico.
Grazalema 2026: Acrílico sobre tabla imprimada. 1º Premio. La hibridación definitiva. El orden de la cal y el caos de la materia conviviendo en el mismo plano.
* Como anécdota quiero reseñar que hubo un pintor en 2012, que me dijo: Esta obra tiene "algo", no se teocurra borrarla o repintarla, guardala!! esa fue la única alegría que me lleve ese dia, le hice caso y aun la tengo, asi que ¡¡Gracias Francisco Luna Galván!!.
Nota de taller: Todas las obras mostradas forman parte de mi serie personal de investigación. No realizo encargos; solo piezas disponibles bajo mi propio proceso.