19/01/2022
Continuamos conociendo loza dorada y, en esta ocasión, nos adentramos en el trazado decorativo y en algunas peculiaridades de este tipo de cerámica que nos traslada a la época mudéjar.
El trazado decorativo de la loza dorada de Muel se distingue por una rapidez, seguridad y espontaneidad sin titubeos que tiende a la simplificación de las formas y rasgos. Estas características en el trazo la distingue de la técnica basada en la precisión y refinamiento de la producción de Manises y de los diseños más bastos y tendentes a una traza seriada del reflejo metálico catalán.
Entre las notas peculiares de la cerámica de Muel es frecuente la combinación del dorado con otros colores, ya sea un azul o un verde, los cuales pueden aparecer conjuntamente en una misma pieza. La insistencia de la loza dorada de Muel o “Tipo Muel”en combinar a menudo dos o tres colores, constituye peculiaridades de este reflejo zaragozano que, además de producir en Muel, se elaboró en otros alfares situados en diferentes localidades como María De Huerva, Villafeliche y Morata de Jalón, entre otras.
La pila bautismal que os mostramos en la imagen fue elaborada en Muel en el segundo tercio del siglo XVI y se observa la combinación del dorado con verde y azul así como la idea básica de rellenar completamente con decoración cualquier pieza, en un claro "horror vacui".
Fuente: Alvaro Zamora, María Isabel. (2002). Cerámica Aragonesa. Volumen II. Zaragoza. Ibercaja