14/09/2026
Hay exposiciones que te hacen mirar las cosas de otra manera.
Y con Aurèlia Muñoz me pasó algo así. La primera vez que vi su obra fue en 2020, en la Galería José de la Mano. Había uno de sus esculturas y recuerdo perfectamente pensar: ¿Macramé convertido en obra de arte?
Por eso tenía muchas ganas de ver Entes en el Reina Sofía. Una de las cosas que me resultaron más interesantes de la exposición es precisamente toda la investigación y experimentación que hay en su cuerpo de trabajo, las fibras, el tejido, las maquetas, los nudos, los bordados, el papel hecho a mano, los tintes, los materiales…Es imposible no imaginarla investigando, probando y buscando nuevas posibilidades para cada uno de ellos.
Mención especial merece el color. Esa paleta me atrapó desde el primer momento y, al conocer más sobre su trabajo, descubrí también la influencia de artistas de las vanguardias, entre ellos Paul Klee, uno de mis favoritos, por esta razón me resultaba tan familiar.
Pero la exposición no se quedaba solamente en las piezas. La manera en que estaban dispuestos los Entes, envolviendo el recorrido y apareciendo desde diferentes puntos de vista, hacía que la experiencia fuera todavía más especial. Por momentos tenía la sensación de que ellos también me estaban observando.
Con la obra de Aurélia me pasó como con otros artistas que admiro, y es que me hizo pensar “Esto me hubiera gustado hacerlo a mí.”
La exposición ya terminó en Madrid, pero Entes viajará al MACBA de Barcelona, donde podrá visitarse desde el 5 de noviembre de 2026 hasta el 29 de marzo de 2027.