01/07/2026
Hace ya algunos años descubrí el movimiento Plastic Free July gracias a la cuenta Vivir sin plástico. Sus publicaciones me inspiraron entonces a compartir alternativas artesanales al plástico y a reflexionar sobre cómo nuestros hábitos de consumo pueden cambiar a través de pequeños gestos. Esta misma semana, además, he visto que han sido reconocidos con un premio de 20 Minutos por su labor divulgativa, una noticia que me ha alegrado especialmente.
Y, como si todo estuviera conectado, hace unas semanas encontré en la biblioteca el libro Diseño ecológico. 1000 ejemplos, de Rebecca Proctor. Entre sus páginas descubrí numerosos proyectos en los que diseño, artesanía e innovación se unen para dar respuesta a algunos de los retos ambientales de nuestro tiempo.
La sostenibilidad puede abordarse desde muchos lugares: recuperando materiales, rediseñando objetos para prolongar su vida útil, apostando por procesos de fabricación más responsables o impulsando iniciativas de comercio justo que ponen en el centro a las personas y a los recursos.
En este carrusel he reunido algunos ejemplos que tienen algo en común: detrás de cada pieza hay una mirada creativa hacia los materiales y una forma diferente de entender cómo producimos y consumimos.
Porque la sostenibilidad no depende únicamente de qué hacemos, sino también de cómo, con qué materiales y pensando en cuánto tiempo acompañarán esos objetos nuestras vidas.
Ahora quiero aprovechar que ya podemos poner imágenes en los comentarios, para invitarte a compartir tu creación, ya sea disen̈o y/o artesanía, que sustituya al plastico o que tenga alguna cualidad que lo haga sostenible.