27/03/2026
Este cambio me encanta porque es de los que se sienten de verdad.
Antes teníamos unos estores que funcionaban, pero el salón no terminaba de tener ese punto acogedor. Se veía correcto, pero un poco frío, como si le faltara algo.
Con la cortina todo cambia. De repente el espacio se ve más vestido, más tranquilo, más casa. La luz entra diferente, más suave, y todo queda mucho más integrado.
Es de esas decisiones que parecen pequeñas, pero luego dices… cómo no lo hice antes.