03/03/2026
La cultura persa ha dejado un antiguo libro de poesía, el Rubaiyat, de Omar Khayyan. Su temática es diversa, atraviesa temas tan importantes para la literatura y la filosofía como la moral, la belleza, la metafísica, la finitud y todos esos conceptos que desde hace milenios vienen inquietando las mentes de miles. Este cuadro ilustra un pasaje del Rubaiyat, a mi juicio, se trata del poema relativo al antídoto y el veneno, que contiene versos como estos: "De este viejo Khayyám oye el consejo: Busca siempre del sabio la amistad; De los que viven en honestidad, Sea la vida para ti un espejo... Si un hombre de saber te da un veneno, Bebe sin vacilar el vaso lleno; Del tonto, aunque el antídoto te ofrezca, Vuelca la copa". Hay nombres vinculados a este libro del siglo XI, como el de Hossein Behzad, pintor conocido por sus miniaturas del texto, hasta Rubén Darío, quien hizo un prólogo o reseña que aún no he leído de Carlos Muzzio Sáenz Peña, traductor y orientalista argentino de inicios del XX. Cabe mencionar el marco de Khatamkari de este cuadro, conocida como taracea persa, y eso porque Persia no está lejos culturalmente ni de la taracea granadina ni de la cerámica de reflejos de . Persia es cuna de tantas artes que este cuadro refleja y condensa la poesía, la plástica y la artesanía.