29/08/2026
En noviembre del año pasado, justo cuando empezaba a tomar forma Ana Cristina Rubio Henríquez , Ana se encontró con Manuel Segade, hoy director del Museo Reina Sofía y, muchos años antes, su primer jefe en España.
—¿Sigues con los pasteles?
La pregunta nos hizo gracia y nos llevó directamente 16 años atrás, cuando empezábamos SWEET 180° ® , con un blog, Facebook y una pequeña —para nosotros enorme— comunidad pendiente de nuestras ocurrencias.
Por entonces nos daba por mezclarlo todo: arte, comida, diseño, performance… Sin demasiadas instrucciones de uso. En Loop Barcelona hicimos un pastel que era un proyector, con luz incluida. Y, ya siendo padres, una pantalla de galleta donde se proyectaba videoarte para niños y que, como era lógico, acabaron comiéndose los pequeños espectadores.
Con Studio Alicia Framis , unas fortune cookies acabaron convertidas en fortune cupcakes en una de sus inauguraciones.
Con Núria Font, un pastel-pantalla para celebrar los 10 años del VAD Festival de Girona.
Todavía nos reímos recordando a Núria unos años después diciendo, con ese maravilloso tonito de madre criticona:
—¿Guillermo? ¡Se fue a hacer magdalenas!
Núria, estés donde estés, seguimos recordándote sonriendo.
Pasamos por el CCCB , Fabra Coats , Hangar , Inèdit Figueres y The Private Space, de la mano de Terapeuta | Escuela Evolutiva SER CANAL .
Diseñamos nuestra propia vajilla con LaloGarcía , Nuria Marques , SILVIA PRADA y Cabinet Society, que Carlos Duran — último jefe de Ana— acabó comprando entera.
Después llegaron 16 años de pasteles: aprender el oficio, crecer, hacernos padres, montar una empresa y conseguir algo que nos sigue pareciendo bastante maravilloso: vivir de nuestra creatividad y trabajar muchísimo para hacerla cada día mejor.
Y entonces apareció Ana Cristina Rubio Henríquez y nos dio por mirar otra vez. A buscar pasteles cuando viajamos, probarlos, investigar sus historias y encontrarlos donde menos esperábamos. Hasta en Las bodas de Fígaro, gracias a Marta Pazos , que nos recordó que un pastel también puede ser imagen, escena, símbolo y cultura.
Y quizá lo más divertido es descubrir que algunas cosas que hacíamos hace 16 años nos siguen pareciendo tremendamente con