08/10/2026
Un solo toque de rojo basta para que un cuarto neutro tenga a dónde mirar.
En el penthouse del Hudson, cuyo arte pintó el propio cliente, el rojo está en el cuadro. En Coyoacán, en una manta sobre la cama y una escultura. En Los Lagos 403, en un libro sobre el buró. En Parque Reforma 501 nos arriesgamos con un toque de color importante como lo es el burgundy, en el diván. En Cumbres Santa Fe, en una caja sobre la mesa de centro.
Fotografía: Fernando Marroquin, Jose Margaleff y Jaime Navarros