30/04/2026
Pablito era un niño que soñaba despierto. Mientras otros corrían a jugar, él imaginaba escenarios enormes, luces encendidas, telones abriéndose y mundos naciendo de la nada.
Era un niño solitario, pero no por falta de amigos… sino porque su mente siempre estaba ocupada diseñando la próxima escenografía en su imaginación. Cada rincón vacío lo veía como una oportunidad para transformarlo en algo mágico.
Soñaba con crecer y convertirse en un gran escenógrafo de teatro. Quería emocionar a la gente, hacerlos sentir, sorprenderlos con belleza creada por sus propias manos.
Hoy, la vida llevó ese sueño por otro camino. No se convirtió en escenógrafo de teatros como lo imaginó de pequeño… pero sí en creador de momentos irrepetibles.
Ahora diseña escenarios donde nacen historias de amor, donde las familias se abrazan, donde las lágrimas son de alegría y donde los recuerdos duran para siempre.
Y hoy abrazo a ese niño que un día fui, le sonrío y le digo en voz baja: sí lo estamos logrando. Tal vez no de la manera en que lo imaginamos, pero sí de una forma aún más hermosa.
Porque los sueños a veces cambian de forma… pero cuando son reales, siempre encuentran la manera de cumplirse.
Feliz día del niño!