17/04/2026
Antes de llegar a Tenochtitlan, Cortés iba recibiendo regalos de parte de Moctezuma, tal vez por tradición o tal vez porque no quería que llegara a la capital; saquen sus conclusiones. A través de sus embajadores, de entre todas las cosas que recibía, destaca una pieza hecha de oro que consistía en un gran sol de oro, pero dejemos que estos cuartos testimonios nos lo cuenten.
Capítulo: ###IX (Bernal Días del Castillo)
"Cómo el granMontezuma envió otros embajadores con un presente de oro y mantas..."
"...Lo primero fue una rueda, de hechura de sol, de mucha finura de oro, con muchas suertes de pinturas y relieves, que era para maravillar, que pesaba, a lo que después dijeron los que la pesaron y vieron, más de diez mil pesos; y la otra rueda, muy mayor, de plata, que era la figura de la luna, con mucha resplandor y otras figuras en ella, y ésta pesaba cincuenta y dos marcos..."
Hernán Cortés (Segunda Carta de Relación)
En su reporte oficial al emperador Carlos V, Cortés describe las piezas destacando su material y valor:
"...me dio el dicho Mutezuma mucha cantidad de joyas de oro y plata, y plumajes, y de entre ellas dos ruedas, la una de oro y la otra de plata, que la una tenía diez palmos de circunferencia..."
Francisco López de Gómara
(Historia de la conquista de México)
Gómara, quien tuvo acceso a los inventarios reales, ofrece detalles minuciosos del diseño:
"Las dos ruedas de oro y plata que dio Tendile de parte de Moctezuma. Un collar de oro de ocho piezas, en el que había ciento ochenta y tres esmeraldas pequeñas engastadas... colgaban de él veintisiete campanillas de oro..." Alberto Durero (Diario de viaje a los Países
Bajos)
El genio del Renacimiento dejó constancia de su impacto emocional al ver estas piezas en Bruselas:
"Vi también los objetos que trajeron al rey del nuevo país del oro: un sol todo en oro, de una braza de largo, una gran luna de plata, del mismo grandor... En todos los días de mi vida no he visto nada que haya regocijado tanto mi corazón como estas cosas..."