02/06/2026
Más de 15 años han pasado desde que tomé un gancho de crochet y descubrí el maravilloso mundo del amigurumi. 🧶✨ Lo que comenzó como una curiosidad terminó convirtiéndose en una pasión, en un refugio y en una parte importante de mi vida.
A lo largo de estos años he aprendido técnicas nuevas, he cometido errores, he deshecho más puntadas de las que puedo contar y he celebrado cada proyecto terminado. Pero el amigurumi me ha dado mucho más que eso.
En los momentos más difíciles, cuando la ansiedad y la depresión parecían demasiado pesadas, tejer me ayudó a encontrar calma. Puntada a puntada, me enseñó a tener paciencia conmigo misma, a concentrarme en el presente y a seguir adelante incluso cuando las cosas no salían como esperaba.
Hoy sigo aquí, creando con mis manos, aprendiendo, imaginando y transformando hilos en pequeñas historias. Y aunque han pasado más de 15 años, sigo sintiendo la misma emoción cada vez que termino una nueva pieza.
Gracias a quienes han acompañado este camino, valoran el trabajo artesanal y creen en mis creaciones. ❤️ Porque detrás de cada amigurumi no solo hay estambre y relleno; hay tiempo, dedicación, amor y una parte de mi corazón.