21/07/2023
¿Por qué contratar a un Arquitecto...?
En serio piénsalo, ¿cuantas veces en tu vida vas a construir o remodelar ?, posiblemente solo una vez, y la vas a vivir o a sufrir por el resto de tu vida (ésta es la más representativa para mí si yo fuera cliente).
El arquitecto puede prever cosas que probablemente Ud. no tendría en cuenta y ejecutar otras que Ud. no sabría cómo encarar, como por ejemplo analizar estudios de mecánica de suelos, diseño estructural, programar etapas, advertir a tiempo posibles problemas vinculados con la normativa oficial, coordinar la labor de especialistas en proyectos complejos, recomendar contratistas y proveedores competentes, asesorarlo para que suscriba contratos equitativos y ejercer controles para que la construcción se lleve a cabo de acuerdo con los planos, las especificaciones, los montos y los plazos previstos.
Mucha gente piensa que la contratación de un arquitecto es un gasto que se puede -dejar a un lado- pero es una grave equivocación.
El arquitecto es una inversión y se paga su propio honorario con los ahorros que realiza al evitarle al propietario gastos superfluos o trabajos mal hechos por parte del -maestro- que se deben volver a realizar, así como demoliciones por falta de estudio para una buena funcionalidad.
También el arquitecto aporta a la plusvalía de su construcción al aportarle calidad estética, eficiencia funcional y garantía de buena ejecución, sobre todo ésta última: la garantía de buena ejecución [una disculpa por anticipado si no nos dimos cuenta que usted es todo un profesional construyendo].
Sí influyó que en lugar de contratar a un arquitecto, se contratara directamente al albañil, pues éste desconoce muchas cuestiones del tipo técnico-constructivas que un arquitecto sí conoce, además de no existir proyecto alguno.
¿Cómo voy a hacer pasteles si no tengo la receta? -Como experiencia profesional, le puedo decir que algunos albañiles sin supervisión se llevan el material un bultito o dos... o tres, o diez-, quiero decir que con esto sí existe el -robo hormiga- por parte de los albañiles. Por eso tienen que estar supervisados, pues todo esto le encarece a Usted su construcción en alrededor de un 30%, cuando lo que normalmente cobra un arquitecto por administración es el 20%. Los albañiles no tienen reputación qué perder, al cabo al día o semana siguiente ellos encuentran -otra chambita-.
Nadie se opera solo, nadie se defiende solo en un juicio. Hay profesionales especialmente preparados para eso.
Pocas veces reflexionamos que la inversión por metro cuadrado de construcción es la misma ya sea que se la realice un arquitecto o no, pero la diferencia en el valor posterior de la obra es grande. La depreciación que tiene un mal diseño es automática y llega en el primer año hasta el 30 % del valor, así como la valoración de un buen diseño se incrementa como mínimo en un 10 %.
Para el cliente, el valor real no solo es saber mantenerse dentro del presupuesto y ver que el proyecto es llevado eficientemente hasta su conclusión, sino en la eficacia con que va a funcionar la obra terminada cuando se use, con cuánto costara hacerla funcionar, su expectativa de vida, y su valor de reventa. Un arquitecto hace una contribución importante al proyecto en términos de la efectividad de su costo, y su valor total final.
Lo más conveniente es contratar a un solo arquitecto que se ocupe de todas las etapas de la obra: croquis preliminares, anteproyecto, proyecto y dirección de obra. No solo resultará más económico para las partes involucradas, sino que, será el profesional que mejor pueda interpretar el espíritu de la idea sobre la que se han puesto de acuerdo cliente y arquitecto en cuanto a la obra total y el avance en cada etapa.
Por eso, mejor contrata a un Arquitecto...!
Créditos a quien corresponda.