18/06/2026
En muchas comunidades amazónicas, la artesanía no es un oficio femenino ni masculino, es un rol distribuido según la técnica y el material.
Dependiendo de la comunidad, los hombres son quienes tallan la madera, tejen ciertos tipos de cestos, fabrican los instrumentos musicales y armas, trabajan con semillas. En comunidades shipibo-konibo, asháninka o bora, por ejemplo, hay piezas que históricamente solo los hombres producen, y ese conocimiento se transmite de padre a hijo como parte central de su identidad dentro de la comunidad.
Esto choca con la idea occidental de que el hombre “no hace manualidades”. En el imaginario urbano moderno, el trabajo artesanal se asocia a lo doméstico y, por extensión, a lo femenino. En la Amazonía ese esquema no existe: hacer con las manos es una forma de autoridad, de pertenencia y de relación con el territorio.