05/06/2026
Hace más de 50 años, cuando Tacna era una ciudad mucho más pequeña y las tradiciones se transmitían de generación en generación, un hombre soñador y trabajador decidió dedicar su vida al arte de las flores. Ese hombre fue EL CHOLO VASQUEZ , fundador de Florería Vasquez , una de las primeras florerías de la ciudad.
Era conocido y querido por muchas personas. Quienes lo conocieron recuerdan su amabilidad, su alegría y, sobre todo, su pasión por crear. Mientras trabajaba en sus arreglos florales, era común escucharlo silbar alguna melodía. Entre flores, colores y aromas, transformaba cada arreglo en una pequeña obra de arte hecha con dedicación y cariño.
Pero su amor no se limitaba a las flores. También tenía una profunda pasión por el deporte y por la juventud. Fue creador de una de las primeras canchas del barrio, conocida como La Bombonera Vasquez , un lugar que se convirtió en punto de encuentro para muchos jóvenes durante los recordados campeonatos interbarrios. Allí apoyaba a los muchachos que disfrutaban del fútbol y otras disciplinas, alentándolos a perseguir sus sueños.
Como padre, encontraba una felicidad especial al ver a sus hijos competir. Nunca faltaba cuando había un partido de fútbol o un encuentro de básquet. Desde la tribuna o al borde de la cancha, los observaba con orgullo, disfrutando cada jugada y celebrando cada logro.
Con el paso de los años, El CHOLO dejó mucho más que una florería. Dejó un legado de trabajo, amor por el arte, apoyo al deporte y compromiso con su comunidad. Su nombre permanece vivo en cada arreglo floral de Florería Vasquez , en los recuerdos de quienes compartieron con él y en las historias que aún se cuentan sobre aquel hombre que silbaba mientras creaba belleza y que siempre tuvo tiempo para ayudar a los demás.
Hoy, su legado continúa floreciendo, recordándonos que las grandes personas no solo dejan huellas en los lugares que construyen, sino también en los corazones de quienes tuvieron la suerte de conocerlas. 🌹
Y TÚ? Tienes alguna anécdota con el? Quiero conocer más del gran hombre que fue nuestro padre.