16/06/2026
La cigüeña que regresó durante 19 primaveras para reencontrarse con el amor de su vida. 🦢
En 1993, un conserje de escuela llamado Stjepan Vokić encontró una cigüeña blanca herida a la orilla de un río en un pequeño pueblo de Croacia. Un disparo de cazador había destrozado una de sus alas y le impidió volver a volar. Decidió cuidarla y la llamó Malena.
Mientras las demás cigüeñas migraban cada otoño hacia África, Malena permanecía en el techo de la casa de Vokić, donde él le construyó un refugio y la alimentó durante años. Parecía destinada a vivir sola, hasta que en 2001 apareció una cigüeña macho llamada Klepetan.
Desde entonces ocurrió algo extraordinario. Cada primavera, Klepetan regresaba desde Sudáfrica tras recorrer más de 13.000 kilómetros para reunirse con Malena. Y cada otoño volvía a partir. Lo hizo durante 19 años consecutivos.
Su historia emocionó a todo un país. Los medios seguían cada regreso y los vecinos esperaban con ilusión la llegada de la famosa cigüeña viajera. Juntos criaron 66 polluelos y convirtieron aquel humilde tejado en el escenario de una de las historias más conmovedoras de la naturaleza.
El 7 de julio de 2021, Malena murió de vejez. Según contó Vokić, Klepetan estaba a su lado.
Sin embargo, la historia dejó una huella imborrable. Durante años, el fiel viajero siguió regresando al lugar donde compartió su vida con ella. Un recordatorio de que, a veces, la naturaleza nos regala relatos tan sorprendentes que parecen sacados de una novela.
Algunos dirán que es instinto. Otros hablarán de fidelidad.
Quizá nunca sepamos exactamente qué impulsó a aquella cigüeña a regresar durante casi dos décadas al mismo tejado. Pero hay algo en esta historia que trasciende cualquier explicación científica: nos recuerda que los vínculos más profundos dejan huellas que ni el tiempo ni la distancia logran borrar. ❤️🕊️
✍️ Autor: Manuel E. Cedillo