14/06/2026
Un día, hoy solo será un efímero recuerdo.
Hace años me había encontrado con una persona que fue un compañero de colegio, y me decía “Te recordas Pedro, vos era retavyrai (loco) hacías muchas payasadas” y la verdad que lo que me dijo casi nada ya no recordaba. Al igual que aquellos momentos difíciles de la vida, hoy solo son recuerdos que se van disolviendo en la mente. Cuando escribí mi libro “Emprendedor o Soñador” me costó mucho hilar todas las historias de manera cronológica.
A que viene todo esto, es porque, si hoy no está lindo tu presente o en su efecto si tu hoy es hermoso, debes de recordar que la vida en general es un ciclo de altos y bajos, de ser rey y mendigo, de estar felices y deprimidos, eso no signifique que sea malo, sino que es dinámico, y debemos entender que no siempre las cosas dependen de nosotros.
Por años pensé que yo era mi destino, y las cosas se iban a dar según yo creía como debían de ser, pero por más que fijaba el timón rumbo al puerto que quería, las tormentas y el viento terminaban llevándome a otro destino.
Hoy ya con canas y con una frente cada vez más alta (Akâperô), con la piel llena de cicatrices y curtidas por las curvas de la vida, hace que mire la tormenta como cuando aquella vez Jesús le decía a sus apóstoles en el bote “de que temen”, la serenidad antes las nubes oscuras o el hermoso amanecer hace que independientemente a los factores externos, la paz interna se vuelve permanente.
Y el destino….. creo que fue Coelho que dijo en su libro “El Alquimista” – “Cuanto más trates de alejarte de tu destino, más te acercas”
Un día, hoy solo será un efímero recuerdo.