06/10/2026
NO HAY QUE TENER MIEDO A ESCUCHAR EL MENSAJE DE LAS URNAS
El Partido Colorado ganó en una gran cantidad de municipios. Eso es una realidad y corresponde reconocerlo.
Pero también hay otra realidad que no podemos minimizar: el Partido Colorado perdió Asunción y Ciudad del Este, las dos ciudades más importantes del Paraguay.
Y esto no debería taparse diciendo: “Ganamos en 187 municipios”.
Porque una cosa no invalida la otra.
Podemos celebrar la fortaleza territorial del partido y, al mismo tiempo, tener la madurez política para preguntarnos:
¿Por qué perdimos donde está concentrada una parte fundamental de la población, de la actividad económica y del debate político del país?
Asunción no es una ciudad más.
Ciudad del Este no es una ciudad más.
Lo ocurrido allí es un llamado de atención.
Y un partido grande, con historia y con vocación de seguir gobernando el Paraguay, no debería tener miedo de hacerse preguntas incómodas.
¿Estamos escuchando realmente a la ciudadanía?
¿Estamos escuchando a nuestros propios afiliados?
¿Estamos dejando espacio para nuevos liderazgos?
¿Estamos eligiendo correctamente a nuestros candidatos?
¿Estamos entendiendo lo que la gente quiere y necesita?
¿O estamos creyendo que porque tenemos una estructura electoral fuerte, tenemos asegurado el acompañamiento de la ciudadanía?
No podemos descansar en los triunfos.
Una elección no solamente se analiza contando cuántos municipios ganamos. También se analiza mirando dónde perdimos, por qué perdimos y qué nos está diciendo la gente con su voto.
Porque minimizar una derrota no la hace desaparecer.
Al contrario: la convierte en un problema que puede crecer.
Hoy tenemos la oportunidad de hacer una autocrítica seria, sincera y sin buscar culpables fáciles.
No para destruir al partido.
Para fortalecerlo.
No se trata de negar las victorias.
Se trata de tener la grandeza de mirar también las derrotas de frente.
Porque si realmente queremos que el Partido Colorado siga siendo protagonista del Paraguay, tenemos que entender algo:
Las urnas no solamente nos dicen quién ganó.
También nos dicen qué tenemos que cambiar.