09/05/2026
🚩🚩LARGO PERO IMPORTANTE
LEERLO COMPLETO🚩🚩
Me impactó muchísimo ver esta serie. Fue fuerte, doloroso y también me hizo reflexionar sobre una realidad muy seria y delicada que está ocurriendo dentro y fuera de las iglesias.
Duele ver cómo hay personas que tienen miel en su boca para todos, pero dentro de su hogar se convierten en lobos.
Mientras veía la serie, observaba cómo este pastor hablaba constantemente de sus experiencias y las utilizaba para motivar al pueblo. Y yo pensaba: ¿qué es esto? Porque lamentablemente esto es algo que uno ve a diario.
Personas que hablan bonito, que saben cómo tocar las emociones de la gente, que conocen la Palabra y saben exactamente qué decir, pero eso no significa que todo lo que hacen venga del corazón del Padre.
“Pastor” es un título. No es una prueba de piedad.
No todo el que está detrás de un púlpito representa el corazón de Cristo. Una persona puede predicar la Palabra, hablar de amor, perdón, gracia, matrimonio y sumisión, mientras en privado utiliza esas mismas palabras para manipular, controlar, humillar o hacer daño.
Un púlpito no hace santo a nadie.
Un título no hace segura a una persona.
Y mencionar el nombre de Jesús no significa necesariamente tener el corazón de Jesús.
Por eso le pido al Padre que nos dé ojos sabios y discernimiento, para poder reconocer quién realmente está llevando Su Palabra correctamente y quién la está utilizando desde la manipulación, desde su propio juicio o desde la postura de creer que siempre tiene la razón.
Esto es MUY serio.
El ser humano puede llegar a abusar del poder, de la autoridad espiritual y hasta de la misma Palabra de Dios para controlar a otros. Y no podemos normalizarlo simplemente porque venga de alguien que ocupa una posición dentro de una iglesia.
Cristo mismo nos advirtió sobre los lobos vestidos de ovejas. Por eso no podemos seguir ciegamente a alguien solamente porque tenga un título espiritual.
Muchas veces vemos matrimonios sonriendo juntos en la iglesia, sirviendo, ministrando y aparentando estar viviendo una vida espiritual hermosa, mientras detrás de puertas cerradas alguien está llorando, sufriendo o pidiendo ayuda en silencio.
Y esto debemos entenderlo: Dios nunca quiso que Su Palabra se convirtiera en un arma para controlar o abusar de otra persona.
No tienes que sufrir en silencio para proteger un ministerio, un matrimonio, una reputación o el nombre de alguien. El perdón bíblico tampoco significa permitir que una persona continúe haciéndote daño.
Si estás viviendo manipulación, abuso, amenazas, control o miedo, por favor busca ayuda. Habla con alguien de confianza. Busca apoyo profesional y personas seguras que puedan caminar contigo.
Pedir ayuda no significa que te falta fe.
Hablar no significa que estés en contra de Dios.
Y proteger tu vida no significa que hayas dejado de perdonar.
Jesús es SANTO.
Jesús es AMOR.
Jesús es VERDAD.
El abuso cometido utilizando Su nombre jamás representa Su corazón.
Le pido al Padre que nos enseñe a no dejarnos llevar solamente por palabras bonitas, títulos o posiciones. Que nos dé sabiduría para mirar más allá y discernir el fruto.
Dios ve lo que sucede detrás de las puertas cerradas.
No solamente escuches el sermón. Mira el fruto.
Un título puede engañar.
Un púlpito puede impresionar.
Las palabras pueden convencer.
Pero tarde o temprano, el fruto revela la verdad.
NO DEJES DE BUSCAR AYUDA CON MUCHO RESPETO LE ESCRIBÍ. (Si deseas me puedes escribir)
DONNA