10/10/2026
La salud mental tiene un sesgo de género estructural. Las mujeres experimentamos tasas significativamente más altas de depresión, ansiedad y trastornos de la conducta alimentaria. Esta disparidad se debe a determinantes sociales como la sobrecarga por los roles de cuidado, la brecha salarial, la precarización laboral y la violencia de género, factores que generan un estado de estrés crónico y desprotección.
Las dinámicas de opresión y la desigualdad social enferman nos enferman. Debemos buscar soluciones transformadoras de estas realidades para garantizar nuestra salud.